Dr. Strangelove o cómo aprendí a dejar de preocuparme y a amar esta película

Hace unos nueve años, cuando era adolescente, vi por primera vez La naranja mecánica. No era la primera película de Kubrick que veía, ya había visto Espartaco, pero fue esa cinta sobre la ultraviolencia la que despertó en mí una curiosidad por conocer el cine de un director como nunca antes la había sentido.

Fue entonces que vi de nuevo Espartaco (que me gustó incluso más) y descubrí Atraco perfecto (muy buena también), Eyes wide shut (que no me gustó tanto), El beso del asesino (que es interesante), La chaqueta metálica (que es magistral), El resplandor (fantástica), 2001 (enorme aunque aburridilla), Lolita (brillante) o Senderos de gloria (maravillosa).

Barry Lyndon no la vi hasta hace poco y respecto a Dr. Strangelove, or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (llamada ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú en España) intenté verla pero no la aguanté durante más de media hora, y eso que es una de las películas más cortas del director.

Bien, hace poco abrí un cuaderno nuevo, quise verla otra vez y apuntar todo lo que me llamase la atención. Intenté que me gustara y, aunque reconozco que es muy densa, recomiendo verla hasta el final por lo menos una vez si te gustan las películas de guerra y luchas de poder; pero sin las chucherías como los efectos especiales, la fantasía y el incesto de otras obras, este trabajo de 1964 no tiene mucho que hacer. Aun así, mantengo mi opinión.

Y ahora, unas cuantas cosillas que han conseguido que me enamore de la película. Si no la has visto, deja la entrada aquí. Hay SPOILERS:

Me encanta el personaje de Robert, con R de Robert, su idea de que la URSS pueda tener la bomba definitiva y que lea la revista Playboy. Además, no usa la radio para comunicarse con los aviones, sino que llama al Pentágono para que haga de intermediario.

Todos los planes, incluso los planes B, son un ataque aéreo, los aviadores no esperaban atacar, como en Hiroshima, uno lleva un gorro de vaquero, se escucha la musiquilla militar a modo de pitorreo, hay un general cagando, «rojo» es un insulto… Estas burlas siguen siendo efectivas. Encima llevan dos bombas «por si falla la primera». Y todo lo que tienen que hacer para detonarla es teclear un código de tres letras que no tienen.

«La guerra es demasiado importante como para dejársela a los políticos» – Robert.

Y tiene razón. ¿Qué guerra no ha sido iniciada por un político?

Atacan sin orden del presidente, 17.000 combinaciones posibles para el código que necesitan, una mujer llama al Pentágono en paños menores y su marido en lugar de ir a trabajar prefiere hacer ñiqui-ñiqui… Y todo por una premisa de que los soviéticos les atacarían primero. Ay, la economía de guerra de los yanquis. Si es que estos personajes deberían haberse ido a Las Vegas.

El personaje del embajador es enorme. Cuando llama a Moscú el presidente está borracho y se oye La internacional a toda hostia en un momento en que un ataque acabaría con el mundo.

Hablando del presidente borracho, otra de mis citas favoritas es «¿Ha visto alguna vez a un comunista beber agua?». Casi todos mis amigos de izquierdas son grandes bebedores y respecto a los comunistas que he conocido pues no los he visto beber agua, ni nada que no fuese alcohol. Ahora entiendo muchas cosas.

Hay máquinas que no sé qué narices son pero no son de Coca-cola, hay caídas graciosas, el doctor Groucho, el loco de la orden es otro enfermo peligroso al nivel de Hank Scorpio.

La fluorización del agua también es una teoría demente sobre cómo introducir ideas comunistas. Y el hecho de que un veterano de guerra vaya en contra de su país y que se suicide después de intentar parar a los rusos me parece brillante. Poco secretario.

Todo apunta a que la bomba no se va a detonar, pero la lanzan. Así que para la inminente guerra tendremos que vivir en minas, crear colonias y promover la eugenesia. Una idea muy nazi, por cierto.

El embajador se harta, persiste la enemistad entre yanquis y commies, ¿pero el problema es la desigualdad? ¿En serio? Sí, nunca cambiamos.

Para añadir una guinda al pastel, el hecho de que se estrenase precisamente en Madrid, en época de Franco, ver esta película con el doblaje clásico la hace incluso más interesante.

Soy incapaz de no reírme de toda la situación. He aprendido a amar esta película y no tengo que preocuparme tanto. Otra cinta que hoy en día sería inconcebible. Por suerte Estados Unidos está abandonando su costumbre de atacar países ajenos, la URSS se disolvió y la Rusia actual es cada vez más próspera.

Ojalá se pudieran solucionar conflictos internacionales con una película.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es

Lektu: https://lektu.com/a/ruben-benitez-sati/9347

Top 5 películas de Berlanga (Solo es una lista más)

Cuando se habla de cine español, mucha gente piensa en películas de comedia que no hacen reír, en dramas aborrecibles, en las sesiones de «cine de barrio» de la 2 o en la gala de los Goya.

Entre mis conocidos, creo que soy una de las pocas personas que ve alguna película de vez en cuando. Hay un puñado de directores que me gustan de verdad. Álex de la Iglesia tiene comedias de terror y de humor negro muy decentes. J. A. Bayona ha conseguido saltar a trabajar en Hollywood.

Después hay un puñado de películas como Rec, Celda 211 o Mi querida señorita que me parecen excepcionales y que vale la pena darles una oportunidad.

Si tuviera que elegir el director de cine español más reconocido a nivel global me atrevería a decir que ese es Amenábar, pero reconozco que solo he visto cinco de sus películas, de las cuales a día de hoy me gustan cuatro. Tal vez me equivoque y el más internacional sea Almodóvar, del cual no he visto ninguna. Aún con todo, hubo un director que estuvo activo entre los años 50 y 90, nada menos, con una gran carrera llena de risas, polémicas, productores italianos, alguna escapadita a Francia, buen sonido, técnicas que hoy en día siguen en boga y una capacidad para crear obras atemporales envidiable (la mayoría de las veces).

Por supuesto, estoy hablando de Luís García Berlanga. Un valenciano que cogió sus cámaras, escribía sus propios guiones con la colaboración de guionistas excelentes como Rafael Azcona, y además conseguía saltarse la censura franquista para hacer críticas sociales muy feroces con chistes de lo más ingeniosos.

A día de hoy el director valenciano todavía tiene adeptos. Así pues he decidido verme varias de sus películas, las mejor valoradas en distintas listas que abundan por internet, y tengo que decir que no todas me han gustado, realmente. Pero debo reconocer que otras me han parecido muy buenas. Así que ahí va mi top 5 de mejores películas de Luís García Berlanga.

  1. Los jueves, milagro

000Los_jueves_milagro-965698526-large

En un pueblo de la España profunda hay un balneario donde están pasando mucha hambre por falta de clientes deciden inventarse que las aguas del balneario son sagradas, como las de Lurdes, y convertir el pueblo en un lugar de peregrinaje. Venden el asquerosa agua de pueblo, atraen turistas, engatusan a un vecino que se parece a una estatua del ladrón Gestas, a quien crucificaron junto a Jesucristo para hacer apariciones todos los jueves, hay una posible representación de los tecnócratas del Opus Dei en un personaje. Una película muy divertida y una burla a esas personas que se aprovechan de la ingenuidad de la gente.

  1. Tamaño natural

000resizer.php

En esta ocasión viajamos a Francia. Un tipo de mediana edad está harto de su mujer. Se siente necesitado y decide comprarse una muñeca hiperrealista hecha en Japón. La peina, la maquilla, le compra ropa, se baña con ella, la prefiere a su esposa. Es una película muy divertida, muy irónica donde esta situación se va de madres en poco tiempo. Además, hay un personaje que representa la cultura española y que, por cuestiones de idiomas, habla en valenciano. No tiene desperdicio. ¿Tenéis algún conocido que tiene un juguete sexual al que le tiene demasiada estima? Pasadle esta película.

  1. La vaquilla

000000000La_vaquilla-561240437-large

¿Es la mejor película de la Guerra Civil? Muy probablemente. Por lo menos la mejor comedia sobre ese conflicto bélico. En un alto al fuego provocado por las fiestas del pueblo, unos republicanos del frente de Aragón van de madrugada al lado fascista para robar la vaquilla del encierro y fastidiarles la fiesta. Los problemas empiezan cuando la vaca se escapa, amanece y durante el resto de la película tienen que hacerse pasar por fascistas para no ser descubiertos. No diré nada más. Risas aseguradas.

  1. Bienvenido, Míster Marshall

0000Bienvenido_M_ster_Marshall-960928164-large

El plan Marshall está listo para ayudar a reconstruir Europa, pero no tiene pinta de que España reciba dinero de Estados Unidos. Durante hora y media vemos un pueblecito que es la representación de la España en la época. La inocencia, la austeridad, el nacionalismo desmedido, el orgullo, un alcalde que promete cualquier cosa, la pobreza y la esperanza. A pesar de tener casi 70 años, sus chistes siguen teniendo gracia, en parte por la presencia de Miguel Mihura en los guiones. Es más, fue una de las primeras películas, sino la primera, que criticó la dictadura desde dentro y pudo saltarse la censura debido a un guion brillante. Vedla. Es magnífica.

  1. El verdugo

000000El_verdugo-396316416-large

Y, por fin, llegamos a la obra maestra de Berlanga. La cumbre de su carrera. Su mejor trabajo. Una cinta de comedia negra, género habitual en el director valenciano, en la que se critica la pena de muerte, así como el parasitismo de algunas familias, las bodas exprés, y la falta de interés de los españoles por aprender inglés, entre otras cosas. Críticas que en muchos casos siguen siendo vigentes. La historia de un verdugo envejecido que le ofrece a su yerno ser su sucesor, con todas las ventajas que tiene trabajar con el garrote vil, pero que conlleva quitarle la vida a otro ser humano. A un criminal, sí, pero no todo el mundo puede encargarse de hacer ese trabajo sucio. Preparaos para coñas sobre la muerte, la burocracia, unas actuaciones geniales y para ver una de las mejores, sino la mejor, película española de la historia. Ya había hablado de ella y no me canso de recomendarla.

Y estas son mis películas preferidas del director valenciano. No está de más recordar que la mayoría de películas aquí listadas son de cine clásico, de modo que no se puede esperar de ellas nada que veríamos en una película reciente. Así mismo, hay cintas bien valoradas que no he incluido como Calabuch, La escopeta nacional o Plácido, y eso es porque no me llegaron a gustar realmente. No creo que sean malas películas, sino productos de su tiempo que no han superado la prueba del tiempo o que por lo menos a este servidor no le han convencido. He seleccionado las que creo que podrían gustar incluso a algún detractor del cine español.

Para no gustarme el cine de mi país creo que he hablado bastante bien de él. Opino que cuenta con películas antigüillas con mucho que ofrecer y alguna que otra producción decente de vez en cuando, en medio de un océano de mediocridad, falta de talento, aburrimiento, sermones y subvenciones inmerecidas. Si hay que ver cine español, me quedo con maestros como Berlanga.

Hasta otra entrada.

«Trata de testigos», de Marta Sebastián – O cómo tu pareja puede ser un criminal

Imagina esto: eres una mujer entre los 25 y 40 años. Una noche sales con tu amiga, también soltera, a una discoteca. Conocéis a dos chicos que os llevan al reservado. Hay cava del caro, exclusividad, puedes ver al resto de la sala pero desde el otro lado no pueden veros. Te quedas hablando con uno de los chicos. Es alto, guapo, musculoso, pícaro, buen conversador, sexy. Por cuestiones de la vida salís durante un año.

Poco después de vuestro aniversario, vuelves a salir, sola. Tu amiga está de viaje con su novio. Por cuestiones de la vida eres testigo de un caso de trata de blancas y debes permanecer encerrada con otros testigos, policías y una prostituta africana hasta nuevo aviso. Empiezas a ver señales de que ese chico que te vuelve loca es un delincuente que maneja una red de trata de blancas. ¿Crees que sería capaz? ¿Podrías seguir saliendo con él?

Pues esto es Trata de testigos, una novela autopublicada de Marta Sebastián, otra de las escritoras que conocí este año por internet. Le compré su libro un poco por presión de grupo, pero ahora que lo he leído no me arrepiento de nada. A pesar de su grosor, es de lectura ágil. En cuatro o cinco días puedes devorarlo fácilmente, si inviertes una o dos horas al día.

A pesar de que es novela negra, ya que se centra en un caso policial, es una historia de personajes, quienes de hecho son tan humanos que tendrás la sensación de que puedes tocarlos. Tiene un componente romántico, rozando el erotismo aunque sin entrar en él; también está presente el tema de la confrontación entre personas confinadas en un espacio pequeño (¿de qué me suena eso?); pero mi parte favorita es la amistad entre Abril, la protagonista, y Khady, la prostituta senagalesa.

Por ponerle algún fallo, las escenas del confinamiento se me han hecho un poco largas y un tema del final que no mencionaré está un poco cogido con pinzas. Nada de ello quita que sea una novela muy buena. Un 8,5/10.

Así que si os apetece un thriller con una historia de amistad entrañable dentro de un contexto complicado, os recomiendo Trata de testigos. Cuesta 3€, precio más que razonable.

Y creo que no me dejo nada más. Gracias por llegar hasta aquí. Y Marta, que sé que leerás esto, enhorabuena por tu libro. Lo he disfrutado mucho y espero que guste a mucha más gente. Un abrazo.

Hasta otra entrada.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es

Lektu: https://lektu.com/a/ruben-benitez-sati/9347

«Psicopatía», el gran salto de Cristina Bermejo Rey a la autopublicación

Hoy me gustaría hablar de una autora que las editoriales deberían de tener en cuenta de cara a captar talentos. Si te gusta el terror, quédate. Y si eres un cazatalentos literario, un scout, yo en tu lugar no perdería esta oportunidad.

Conocí a Cris hace un tiempo, por internet, y es otra de esas amistades a distancia que me he hecho últimamente. He tenido el privilegio de leer algunos de sus relatos, de los cuales puedes leer varios aquí de forma gratuita.

Si los lees, notarás que algunos son un poquito subiditos de tono en el tema sexual; otros tienen un punto de vista un poquito cheesy, que dicen los anglosajones, en el sentido de ser muy disfrutables siempre que no te los tomes demasiado en serio.

Por lo demás, tiene un par de novelas por ahí, que puedes encontrar aquí, una antología de relatos que tengo pendiente, y que puedes pedir en tu librería.

Pero hoy voy a hablar de Psicopatía. Son seis relatos muy breves y fáciles de leer. Yo me los ventilé en una mañana. Son muy accesibles, incluso si no has leído mucho de este género. Son ideales para entrar en este mundo tan fascinante como es el horror.

Sin embargo, si ya eres fan del terror, incluso si eres un avezado lector de King, Rice, Poe, Lovecraft, te has tragado todos los slashers y has jugado todas las entregas de Resident Evil y Silent Hill, también harías bien en leerlos. ¿Por qué digo esto? No es por favoritismo, amigas y amigos. Es porque esta señorita ha conseguido asustarme juntando palabras.

No sé si es que hacía tiempo que no leía terror o que estaba un poco harto de historias buenas escritas como si el autor tuviera miedo de asustarme, pero entre la antología T.ERRORES y esta chica, creo que la vanguardia que salvará al horror, en caso de que necesite ser salvado, está en un nombre desconocido. ¿Será esta chica la nueva Carlos Sisi? Es pronto para afirmarlo, pero de momento se ha ganado mi confianza. La calidad no está tanto en las historias, sino en la forma de contarlas.

Como sé que también hay morbosos entre mis seguidores, sí, sé que estáis ahí, marranotes, es posible que después de leer algún relato te entren picores.

Antes de terminar diré que al momento de escribir esta entrada, Cristina está preparando un proyecto relacionado con campos de concentración nazis. Yo no me lo perdería.

En fin, hasta aquí hemos llegado. Gracias por leerme y hasta otra entrada.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es

Lektu: https://lektu.com/a/ruben-benitez-sati/9347

«Hipocresía» de Pedro Gardner — Valorar lo auténtico

Un aspecto que me hace gracia es que últimamente he añadido muchos libros a mi nueva lista de pendientes, pero lo que me estoy leyendo ahora lleva en mi vieja lista unos tres o cuatro años. Supongo que en el 2030 me pondré al día con las lecturas que he apuntado estos últimos meses.

En realidad no tengo nada planeado. Según lo que me apetezca, tiro por un camino o por otro. Y el caso es que le tenía ganas este título.

No sé si lo recordáis, ya que esta historia se remonta al año 2014, pero apareció un libro titulado Perdida en los 80 que se hizo bastante conocido en poco tiempo. Podría decirse que fue un fenómeno viral. Era una novela juvenil sobre viajes en el tiempo y los años dorados, por así decirlo, del heavy metal. No se publicó bajo un gran sello y su autor, por entonces desconocido, estuvo en boca de numerosos medios dedicados a dar noticias sobre el género musical en torno al cual giraba la trama de Perdida en los 80. Se vendieron copias a mansalva, o eso me gustaría asegurar, su autor pudo firmar en diversas ferias y eventos, incluso publicó dos secuelas, Perdido en los 80 y Perdida en California. Todavía las tengo pendientes.

No sé por qué, pero entre los títulos que conforman su bibliografía el que más me llama la atención era Hipocresía. Una novela corta sobre el mundo de la actuación, la crisis de 2008 y la deleznable cualidad del ser humano que lleva por título. Me la he terminado hace nada y estas son mis impresiones.

Empieza presentándonos al protagonista. Izan es un chico joven de la provincia de Alicante. Es actor, pretende vivir de lo que le gusta y le acompañaremos en sus desventuras para conseguir su sueño. Pasará por diversos trabajos, le veremos estudiar y sufrir en la escuela de arte, desesperarse por la falta de público en sus obras de teatro, ponerse nervioso en entrevistas, odiar la telebasura, perder la cabeza por una chica, compadecernos de él porque sus padres no lo apoyan, entre otras cosas. Si eres de la generación que nació a principios de los 90 seguramente te identifiques con sus diálogos.

En un principio pensé que la trama giraría en torno al mundo del espectáculo visto desde detrás de cámaras. Después de todo, me consta que Pedro es actor, ha participado en varias series y pensé que trataría la posible hipocresía de las estrellas y la industria, pero no. Creo que todavía tengo muy reciente Bojack Horseman. Tengo que volver a ver esa serie.

Hipocresía nos lleva al momento en que Izan tiene la oportunidad de participar en una película de un director de renombre. Ahí le veremos en el casting, en los ensayos, en los viajes a Madrid en AVE y de vuelta en casa para ver la hipocresía de casi todo el que le rodea.

Un aspecto que le da un valor agregado, al menos para mí, es el tema de los locales heavys. Hace años que dejé de salir por esos ambientes, aunque antes del confitamiento me dejaba caer de vez en cuando, cada dos meses o así. Basta con salir por ahí unos fines de semana para comprobar que todas esas mandangas que pululan por internet sobre que escuchar determinado género musical te hace más inteligente no son más que paparruchas. Conoce a especímenes como los que se relatan en el libro y luego me cuentas.

En términos generales, la novela mantiene un tono realista, reforzado por el pesimismo. Es un relato agridulce, más agrio que dulce, pero con un final satisfactorio. Es una voz que grita que muchas veces la realidad no se corresponde con lo que se nos ha contado, que el despertar es duro pero que hay que luchar por los sueños, ya que es algo que no nos pueden arrebatar.

La recomiendo ampliamente, sobre todo si te quieres dedicar a algún medio artístico. Actuación, música, escritura, pintura, cine, fotografía, lo que sea. Aunque el relato es pesimista, no es en absoluto victimista, sino alentador. Una caída tras otra hasta alcanzar un rayo de luz que te devuelve la fe en tus proyectos. El precio no llega a los 3 euros, ¿qué más quieres?

Quizá sea porque al momento de leerla me encontraba escribiendo una historia sobre editoriales estafadoras, pero el tema de los engaños y las caídas presentes en Hipocresía me han atrapado.

Otra cosa que tiene gracia. Unos días antes de escribir esta entrada estuve hablando con una muy buena amiga escritora con la que tengo poco o nada en común. Me comentó que estaba leyendo varios libros feelgood. Vienen a ser historias sencillas, con tramas simples pero agradables de leer. Libros buenrolleros, según sus palabras.

No descarto catar alguno, más por curiosidad que por cualquier otra cosa. La cuestión es que prefiero y por mucho libros como este. Reitero lo que dije en mi reseña de Pensemos con el coño. Yo valoro lo auténtico. Un paseo agradable está bien para un rato, de manera ocasional, para hacer algo diferente. Sin embargo, en la ficción yo necesito acción, personajes crudos, historias que me marquen. Los mundos de colorines, arcoíris, piruletas y colorines no son lo mío.

Hace poco estuve viendo Demolition Man e ilustra lo que quiero expresar. La distopía que presenta, al puro estilo de Un mundo feliz, donde todo tiene un disfraz agradable, puro, inocente, blando y moral y políticamente correcto es una realidad horrible. En pocas palabras, una sociedad de Flanders aburridísima en la que me resultaría imposible vivir. Vedla, es disfrutable a más no poder.

Afortunadamente en la literatura contemporánea hay obras para todos los gustos. De modo que podré seguir disfrutando de aquello que frikis como yo deseamos con todas nuestras fuerzas: lo auténtico. Auténtico y que me atrape, je, je. Ahora que se acerca otra crisis, libros como este son una mezcla de amargor y esperanza dignos de recordar.

Antes de cerrar la entrada me gustaría contar una anécdota. Pedro Gardner estuvo firmando libros una vez en la ciudad Condal, pero la noche anterior salí de fiesta y sufrí una resaca terrible, que yo mismo me provoqué, por otro lado. Me fue imposible ir. Ahora que lo he leído lo que me apetece es ir a Alicante, si es que sigue viviendo allí, y que me venda una copia firmada de cualquiera de sus novelas. Ya de paso querría juntarme con algunas personas que solo conozco por redes sociales y están en esa província. A ver si después de la pandemia me publican algo (soñar es gratis, coñe) y puedo ir a firmar por el levante. Y esta vez sin resaca, je, je.

Esto es todo. Muchas gracias por llegar hasta aquí y si el autor llega a leer esta reseña, te mando un abrazo y mis deseos de que vendas muchos libros y no te falte trabajo como actor.

En fin, próximamente tengo una reseña sobre un libro de terror que tiene muy buena pinta.

Hasta otra entrada.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es

Lektu: https://lektu.com/a/ruben-benitez-sati/9347

T.ERRORES – Una genial antología y un recordatorio de que debes escribir lo que te gusta

Durante los últimos meses me he dedicado a escribir relatos cortos para antologías organizadas por pequeñas editoriales y editores independientes. De los que he enviado, no me han seleccionado para más de una antología (por ahora).

T.ERRORES es una de esas antologías en las que no aparezco. A decir verdad, ya me lo esperaba. Esto no es autocompasión, es lo que merezco. A ver si logro explicarme.

La he leído y casi que me alegro de que no hayan seleccionado mi relato. Insisto, no lo digo por echar piedras sobre mi propio tejado. Al contrario, me lo tomo como un recordatorio de cómo no presentar un relato.

Lo cierto es que ya lo tenía escrito desde hacía bastante tiempo. Le añadí algunas ideas y el resultado fue una especie de monstruo de Frankenstein que abandoné nada más crearlo en un correo electrónico para el organizador de la antología.

Así como ese monstruo estaba hecho de distintos cadáveres, ese cuento era una colección de clichés de las películas de una cabaña en el bosque, estilo La matanza de Texas o Evil Dead. Lo cierto es que ni a mí me gustaba. Creo que lo envié por aburrimiento sin motivación, sin ganas. Fue una pérdida de tiempo que, por suerte, no verá la luz.

Habrá quien piense que no estará tan mal, sin haberlo leído. ¿Qué valor tienen las palabras de quien habla sin saber?

Como iba diciendo, lo escribí sin ganas, lo envié sin estar seguro, en ningún momento me gustó realmente y eso me recuerda que los creadores que no estamos atados a ninguna línea editorial, ya que creamos más por placer que por otros motivos, debemos escribir aquello que nos llene, en lugar de apuntarnos a toda antología que se nos ponga por delante.

No todos los relatos no seleccionados me parecen malos. Tengo un par subidos a Lektu cuyos lectores 0 me han asegurado que se han reído mucho. Así mismo, tengo otros escritos de los que sí me siento orgulloso y que, si no resultan seleccionados, los compartiré por ahí.

Pero lo que echaba de menos era tener un proyecto al que dedicar horas y horas. Ahora, gracias a una de mis musas, estoy cerca de terminar uno, un relato corto que extender, una novela en manos de una revisora, nuevas ideas y tal vez me anime a hacer mi propia antología como editor. O incluso puede que haga dos. Ya veremos. Lo mejor está por venir.

Ahora es cuando recuerdo que iba a reseñar una antología de cuentos de terror en dos partes.

Si te gusta el horror, el gore, el asco y las pesadillas, lee la primera parte: https://lektu.com/l/dentro-del-monolito/terrores-i/13096

Si prefieres el suspense, el terror psicológico y la experimentación, te recomiendo la segunda: https://lektu.com/l/dentro-del-monolito/terrores-ii/13221

Y si te gustan ambas temáticas, léelas ambas. Total, es gratis.

Dentro del monolito ha hecho un gran trabajo y se merece que compartamos su trabajo.

Gracias por leerme, perdón introducir mis idas de olla.

Hasta otra entrada.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es

Lektu: https://lektu.com/a/ruben-benitez-sati/9347

«Érase otra vez… villanos» — Otra antología perfecta para los fans de Disney

De pequeño me encantaban las películas de Disney. Muchas me siguen gustando, no os voy a engañar. Sin embargo, la empresa del ratón ha cogido una mala costumbre que no me gusta nada.

¿No estáis cansados de tantos remakes live action en lugar de clásicos originales? Yo sí. Hasta las narices, por no decir hasta los cojones. El libro de la selva, Dumbo, La bella y la bestia, Maléfica, El rey león, Aladdín, Alicia en el país de las maravillas, Cenicienta… Hay un montón. Y encima hay varias programadas, como La sirenita. Sudad de eso e id a ver Ponyo en el acantilado de Hayao Miyazaki.

Y esto no es algo nuevo. ¿Os acordáis de 101 dálmatas con Glenn Close? Pues eso. Formas poco originales de sacar dinero a la gente. No digo que todas sean malas, El libro de la selva, me pareció correcta. Pero no creo que justifique pagar una entrada en el cine. Vista la recaudación, creo que discrepo con mucha gente. En cualquier caso, es un hecho que ese estudio de animación ya no apuesta por la innovación sino por ir a lo seguro y explotar la nostalgia del espectador.

En fin, si estás hasta las narices, los cojones o los ovarios de tantas películas que ya has visto pero con actores y CGI, estás de suerte.

Érase otra vez… villanos es una antología de relatos de autores españoles sobre villanos de Disney. Cada uno tiene su punto fuerte, son muy entretenidos, estás bien escritos y, lo más crucial, consiguen que sus personajes me importen. Eso último muy difícil.

Ya les hice un repaso, uno por uno en Twitter. De modo que, si tenéis ganas de ver villanos convertidos en protagonistas más grises, en personajes buenos o incluso en villanos aún más malos, ahí lo tienes. En Lektu. Y gratis.

Aquí: https://lektu.com/l/roberto-caldera/erase-otra-vez-villanos/13551

Poco más que añadir. Si me apetece seguramente seguiré hablando de una antología cada semana o cada 15 días. Tengo por ahí una de terror y otra de aventuras. Es una forma de entretenimiento muy amena y encima gratuita en muchas ocasiones.

Gracias y hasta otra entrada.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es

Lektu: https://lektu.com/a/ruben-benitez-sati/9347

Salgo en la antología benéfica #ShowYourRare

Hace tiempo que tenía ganas de contaros esto.

Elena Siles, una escritora con una discapacidad que se ha convertido en una buena amiga por Twitter, organizó esta antología benéfica a favor de la investigación sobre enfermedades raras. Ella misma sufre una de estas enfermedades, una distonia, que básicamente es una enfermedad que hace que tus músculos se contraigan sin que lo puedas controlar. Algo que duele de la hostia, según tengo entendido.

En cuanto supe de esta antología, empecé a escribir un relato corto sobre la fibromialgia. Para ello, me basé en una profesora que tuve en la universidad y que padece dicho mal.

El relato es muy corto, ya que tenía un límite de palabras bastante bajo. En cualquier caso, creo que no me quedó del todo mal. Pensé en varios títulos, pero lo acabé llamando Poco más se podía hacer.

No esperaba que me seleccionaran, pero ahí estoy, junto a otros amigos y también desconocidos, en un libro que ha quedado bastante chulo. Aparte, después de hablar unos días con Elena, me ha caído bastante bien, así que parece que he ganado una amiga. ¿Quién me lo iba a decir a mí?

Así que si queréis ayudar a FEDER (Federación Española De Enfermedades Raras) y además leer unos cuantos relatos, podéis conseguir la antología por Amazon. Cuesta 3 euros y todos los beneficios netos serán para dicha fundación.

Aparte, la antología está recibiendo una buena aceptación por parte del resto de autores y nuestras familias. Es cuestión de tiempo que los clientes den su opinión.

Os dejo el enlace de compra aquí.

Por ahora solo está disponible en formato electrónico. Quizá después del tema del virus se pueda conseguir en papel. Ya veremos.

Si queréis haceros una idea, aquí os dejo un vídeo de Elena leyendo fragmentos de los relatos.

Poco más queda por decir, de modo que gracias por llegar hasta aquí.

Hasta otra entrada.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es

Lektu: https://lektu.com/a/ruben-benitez-sati/9347

¿Por qué la comida de las películas de Studio Ghibli parece tan apetitosa?

¿Os habéis fijado alguna vez en que la comida en esas películas tiene mejor pinta que la comida de verdad? Incluso si un fotógrafo profesional le hace fotos a la mejor paella de toda Valencia. No hay nada que hacer. Una secuencia animada del estudio de Miyazaki y Takahata no tiene rival en ese aspecto.

Lo sé, he empezado esta entrada con una estupidez. Últimamente estoy incluyendo más y más tonterías en cada cosa que escribo. Eso es mucho, os lo aseguro.

La cuestión es que otra de las cosas que he hecho esta cuarentena es verme las películas del Studio Ghibli. Obviamente no todas, porque no me ha dado tiempo y no todas me llaman la atención. De hecho, hasta hace muy poco solo había visto tres (La tumba de las luciérnagas, El viaje de Chihiro y La princesa Mononoke).

Es una espinita que tenía clavada desde hacía tiempo y no sé por qué no me había lanzado todavía a ver el resto. Supongo que se debió a la falta de interés.

En cualquier caso, creo que he visto suficientes películas como para entender por qué este estudio de animación es tan venerado en todo el mundo, por qué sus películas son un éxito y por qué hay quien los considera los Pixar japoneses.

Ahora que seguimos con la cuarentena encima y que estas películas están en una plataforma (yo no hago publicidad si no se me paga), voy a hablar de algunas de ellas. Como hay cientos de análisis de estas producciones, voy a centrarme en dar mi opinión. Sin más preámbulos, apagad las luces y encended el proyector.

La primera que vi, hace ya muchos años, es La tumba de las luciérnagas. Me encanta. Es cruda, directa, mordaz, triste, no tiene filtros a la hora de mostrar el bombardeo de Hiroshima y remueve el alma del espectador a niveles atómicos. Muy buena y probablemente la mejor del estudio.

Es gracioso. Después de verla llegué a la conclusión de que Takahata era el director bueno de Ghibli y Miyazaki un excéntrico que hacía películas locas sin mucho sentido.

Ese pensamiento se acentuó cuando vi El viaje de Chihiro. Me gustó, pero a la vez la consideré una fumada, básicamente porque lo es. Sé que ganó un Oscar y todo eso, pero a diferencia de tanta otra gente, no me atrapó. Creo que si la volviese a ver la disfrutaría mucho más.

Supongo que ver La princesa Mononoke unos meses después no ayudó mucho. La considero bastante mejor que la anterior, la verdad. Tiene mucha acción, personajes más trabajados, un mensaje ecologista claro y además la princesa le da mil patadas a Daeneris. He dicho.

¿Sabéis qué película tiene todo eso y más? Nausicaa. Sí, no se hizo en ese estudio, pero convengamos en que los directores y productores son los ya mencionados Miyazaki y Takahata.

Pensándolo bien, si tuviera que elegir una película que mostrarle a alguien que no ha visto nada de Ghibli, elegiría Porco Rosso. Tiene aviones, piratas del aire, un cerdo, una maldición, batallitas de la guerra y un final que no vi venir. Muy recomendable.

Recuerdo que algunas personas me dijeron que Mi vecino Totoro era genial, otras que era una película muy dura e incluso hubo quien la tachó de infantil. Después de haberla visto he de decir que me pareció muy entrañable. Es preciosa.

Como no todo va a ser bueno, hay una película que me resultó aburrida, pesada, sosa y nada interesante. Quizás porque no formo parte del público objetivo, niños japoneses de los años 80-90, pero Recuerdos del ayer no la recomiendo. Después de verla, tuve clarísimo que prefería las locuras de Miyazaki al costumbrismo de Takahata. Le agradezco que crease Heidi y Marco, pero en Ghibli no es el mejor.

Para romper una lanza a su favor, Pompoko me apreció disfrutable, simpática y tiene mapaches. Mapaches que luchan contra humanos que destruyen su hábitat. Es más profunda de lo que parece. Echadle un vistazo.

Otra que me gustó y que me duele un poco que fuese un fracaso comercial es El castillo en el cielo. Me encanta Los viajes de Gulliver y que esta película haga referencias a Laputa es sensacional. Por lo menos en el doblaje clásico cambiaron el nombre del continente a Lapuntuj.

Así mismo, Nicky la aprendiz de bruja, en japonés se llama Kiki. Con razón hubo que cambiarle el nombre. También fue un fracaso, hasta que lanzaron merchandising. Es el mismo caso de Mi vecino Totoro; es de las más infantiles pero no es una mala película.

Una que me sorprendió mucho fue Ponyo en el acantilado. Es la historia de La Sirenita de Andersen mezclada con ideas delirantes e imaginativas. Si queréis una película sobre la sirena pelirroja y no podéis esperar o no os interesa el remake en live-action de Disney, os recomiendo esta versión.

Otra locura muy disfrutable es El castillo ambulante. Si la mayoría de películas de Miyazaki te ha gustado, esta también te hará pasar un buen rato.

Sin embargo, la que iba a ser la última película de Miyazaki, El viento se levanta, no me gustó tanto. No es mala, pero le faltan esas demencias suyas.

Respecto a Takahata, no hizo muchas películas más. Dejé Mis vecinos los Yamada a la mitad. Me resultó soporífera, aburrida y el doblaje me pareció bastante malo. Es raro, porque por lo general el aspecto del doblaje está muy cuidado en las películas del estudio.

De todas formas, considero que el director se redimió con El cuento de la princesa Kaguya. No solo da a conocer un cuento clásico japonés, sino que tiene una animación interesante, la trama está muy bien contada y tiene un final, a mi parecer, perfecto. Es su mejor película junto con La tumba de las luciérnagas.

Sé que aún me quedan unas cuantas, como Susurros del corazón. A ver si la veo un día de estos.

Bien, después de haber visto todas estas películas en poco tiempo estoy convencido de que el fanatismo o la adulación hacia el estudio está justificado. No son películas de animación al uso. Quizás se deba a que no escatiman en tiempo ni presupuesto para realizar sus trabajos o a que en general improvisan el guion a medida que van dibujando la película, pero hay algo especial en sus obras. En escritura es lo que se conoce como escritura brújula. Es decir, ir improvisando a medida que se va creando.

He oído que gustan especialmente a chicas porque sus personajes femeninos no son la típica princesa en apuros, sino que son protagonistas de la historia que se cuenta. También otras teorías, como que tal o cual personaje simboliza no sé qué. Creo que eso sería sobreanalizarlas. Personalmente, cuanto menos sepas de cada película antes de verla, más la disfrutarás.

De todas formas, no las veáis después de comer o volveréis a tener hambre. En serio, la comida en estas películas tiene pinta de estar de rechupete.

Gracias por llegar a hasta aquí y hasta otra entrada.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es

Y si quieres leer mis relatos, haz clic aquí: https://lektu.com/a/ruben-benitez-sati/9347

Justo voy a subir un relato sobre crimen. La historia de un joven francés con mucho potencial pero que prefiere pasar el tiempo haciendo parkour y robando coches. Su santa madre soltera siempre le paga la fianza y cree en él.

Nicky Blue, el autor que deberías leer para practicar inglés. O tal vez no. Lo dejo a tu elección

¿Alguna vez has leído un libro después de entablar conversación con el autor mediante una red social?

Yo sí, varias veces. De hecho, tengo más de una lista con libros pendientes de colegas de Twitter. Este es uno de esos casos.

Nicky Blue, un autor británico, me escribió por Twitter y poco después me dio acceso a una de sus novelas a través de distintas plataformas para conseguir libros online, las cuales de hecho son numerosas y es difícil decidirse por una.

En fin. Esto ocurrió en 2018, si mal no recuerdo. El humorista con menos sentido del humor del planeta, Hari Kondabolu, había estrenado su documental The problem with Apu. En mi opinión debería haberlo llamado My problem with being an attention whore, pero por lo que se ve este documentalista es un progresista moderno, así que no va a admitir que su queja está conformada por pataleos, rabietas y pucheros que debería de haber abandonado hace décadas. Por curiosidad, he visto que a fecha de publicación de esta entrada este señor tiene nada menos que 37 años.

Tiene más de 30 y se ofende por un dibujo animado. Si por lo menos se hubiera enfadado con las personas que se rieron de él llamándolo «Apu» hasta yo lo defendería, pero el tipo se enfada con un personaje de un dibujo animado de una serie que dejó de ser relevante hace 10 o 15 años, y Apu no ha sido protagonista de un capítulo desde la temporada 27, si mal no recuerdo. Dejé de ver la serie hace muchísimo.

Bueno, para ser justos, Hari tiene problemas con la capa más superficial de un icónico vecino de Springfield muy bien construido. No hay más que ver capítulos viejos como Homer y Apu, Mucho Apu y pocas nueces, El poni de Lisa, Lisa la vegetariana, entre otros.

Sea como fuere, lo mejor de todo es que el documentalista recibió respuestas inteligentes a su estúpida rabieta y además ha dejado claro ante todo el mundo que no se preocupa por problemas reales sino por apariencias, representaciones, que haya diversidad en el físico de las personas que compartan un mismo espacio siempre y cuando piensen todos igual. Es lo que en Estados Unidos se conoce como un liberal. Aquí en España a este tipo de individuos los denominamos progre. Creo que en Hispanoamérica los llaman memertos.

Yo mismo le escribí alguna que otra tontería por Twitter en inglés a este tal Hari. Y fue así que uno de los usuarios, que vio mi respuesta y le gustó, contactó conmigo. Ese tipo era Nicky Blue. Hoy os vengo a hablar un poco de sus libros. Todos están autopublicados, los podéis encontrar en Amazon, ninguno está traducido, a excepción de un relato suyo que cuenta con una traducción al alemán. El más caro no llega a los 3 euros, así que no es una inversión cuantiosa.

El primero que leí fue el que me regaló, que de todas formas más adelante compré, se titula Escape From Samsara: A Dark Comedy Fantasy Adventure. Es una novela cómica que mezcla ciencia ficción y un poco de otros géneros. La historia va de un ninja que vive en Inglaterra. Tiene una madre mayor de la que hacerse cargo, un trabajo como jardinero y el defecto de que si se pone muy tenso se caga encima. Así, tal como suena.

Barry Harris, nuestro protagonista, intenta superar su problema, va a terapia, y conocemos que es un adulto muy inmaduro, pero entrañable. En cierto punto, unos samuráis conspiran para atacarle. La única forma de detenerlos es ir en busca de su padre, quien está atrapado en otra época, y además en Japón. Así que tiene que viajar en el tiempo.

Es una locura bastante entretenida.

Tiene una secuela llamada Hot Love Inferno: A Series & Standalone of Sci-Fi Comedy. En este caso se trata de una historia de amor. Barry se echa novia, algo inexplicable para todo el que lo conozca, y los samuráis la secuestran en una escena tan violenta como trepidante en una sala de cine. Ahora debe ir a rescatarla, reunir a un grupo de héroes y todo para acabar enfrentándose a un elemento que yo interpreté que representa su conducta infantil.

También tiene un relato corto, A watched pot, el cual es de lo mejor que ha escrito. Es el que más me ha hecho reír con diferencia. Si le tienes mucho cariño a los animales, no te lo recomiendo.

Luego está Numan Versus Numan: A Dark Comedy, la cual no me ha gustado tanto. Quizá sea porque no conozco la música de Gary Numan, pero centrar el argumento en un concurso de bandas tributo no me parece una buena idea, además de que estuvo perdido durante buena parte del libro incluso me llegué a aburrir. Aun así tiene sus momentos, como el robo de una langosta, el uso que los villanos le dan a un coche fúnebre o una ruptura amorosa. A mi parecer, es la que tiene menos para ofrecer, por no hablar de que hay un personaje español que no está muy bien definido. Aunque si te gusta la música de Gary Numan, quizá te guste.

Luego tiene otro libro en el que da detalle sobre otros personajes de esta última novela, el cual no he leído todavía y no me lo planteo ahora mismo.

A mi parecer, la literatura de Nicky Blue es bastante divertida. Tiene argumentos demenciales, bromas hilarantes, personajes sencillos pero pintorescos, no es excesivamente ofensiva, a menos que seas vegano, y es una buena forma de practicar tu inglés. Tiene mucho vocabulario y lo que podríamos denominar lenguaje de la calle.

Por lo demás, si no lo has leído, en realidad no te estás perdiendo gran cosa. Me duele, porque Nicky me cae bien y hablo con él de vez en cuando, pero no es lo que estoy buscando ahora mismo. Es un caso un poco triste, porque lo considero un tipo genial.

De todas formas, no me arrepiento de haber comprado sus libros. Tampoco descarto volver a leer algo suyo. De hecho, me encantaría traducir cualquiera de sus obras al castellano y catalán. Quizá algún día, aunque tampoco tengo expectativas.

Pero, en fin, si quieres leer algo en inglés y te gustan las demencias, adelante. Dale una oportunidad.

Respecto a lo que decía antes, me gustaría hablar de plataformas para subir y descargar ebooks. Hace nada me he registrado en Lektu, que es una plataforma sencilla y bastante extendida en el público hispanohablante. He empezado a subir relatos y poemas, y cada viernes subiré algo, hasta que me quede sin material o me canse.

Si te interesa, te dejo mi perfil: https://lektu.com/e/ruben-benitez-sati/1937

Todo lo que subo es gratis. Lo único que te pido es que lo compartas por redes sociales. Al menos por ahora.

No me enrollo más. Muchas gracias por llegar hasta aquí.

Hasta otra entrada.

Si quieres saber más de mí, estas son mis redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/RubenBenitezEscritor/

Twitter: https://twitter.com/LlamanSati?s=09

Instagram: https://www.instagram.com/me_llaman_sati/?hl=es